Hay maestros que sostienen,
maestros de acción silenciosa,
de entrega en el aula
y convicción en el alma.
maestros de acción silenciosa,
de entrega en el aula
y convicción en el alma.
Maestros sin aspaviento,
de dedicación juiciosa,
que cumplen el deber
y honran su quehacer.
Maestros sensibles y humildes
que comprenden sin duda
que su heroismo se mide
por la lista de corazones tocados.
Hay Maestros de entrega coherente,
que no necesitan protagonismo,
su premio es alentar soñadores,
e impulsar trayectos transformadores.
Nora Liliana Vásquez Pérez