Por estos días los maestros, creando y comprando,intentando no dejar morir las expresiones de gratitud a las madres.
Resistiendo a la indiferencia
afectiva y la comercialización desmedida,
reafirmando el valor de creaciones
que impactan corazones.
Proponiendo cajitas, tarjetas,
llaveros, pulseras,
canastas de dulce, canciones, poemas.
Animando a grandes y pequeños a
expresar sentimientos,
empeñado en mantener para la misión
maternal, el reconocimiento.
Prácticas de escuela que conectan generaciones,
que movilizan emociones y perpetúan
tradiciones.
Nora Liliana Vásquez Pérez.
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